Os dejamos aquí otro relato del peregrino Alberto.
Etapa llana, de asfalto en su mayor parte y relativamente corta si la comparamos con la media de 30 kms de los últimos días.
Con nuestro camino a Alija del Infantado, en la Comarca de Tierra de la Bañeza, decimos adiós a la provincia de Zamora y entramos en tierras leonesas cruzando el puente romano de la Vizana sobre el río Órbigo. Después de comer unas pizzas en el bar de la piscina y la obligada hora y media de siesta, damos un paseo por un pueblo, el de Alija, con un importante atractivo histórico-monumental: Castillo de los Ponce de León, su monumento-homenaje a los sorprendentemente numerosos marineros aportados por el pueblo a la armada española, su fuente minero-medicinal, etc.
Un día también de buenas y malas noticias: Andrea ha decidido no caminar hoy para dar reposo a sus llagados pies y coger un autobús desde Moreruela para reunirse con nosotros aquí y continuar la marcha juntos. Sin embargo, Pilar, está pagando con ampoyas y dolor en sus pies la dura etapa de ayer. Ha llegado a Alija muy tocada. Admirable su fuerza y valentía para no rendirse.
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