Por probar a huir del calor salimos a las 6:30 h camino a Zafra. Hicimos lo correcto pues los extensos pastos de cereal segado y parras en producción no dejaban generosas sombras para descansar. Curioso, y no sólo por hoy, cuando el camino no está claro siempre aparece alguien que nos guía; ya sea un granjero, un ciclista, un vehículo. Hay que tener cuidado hacia el km 10 más o menos que hay varias flechas que indican a la izquierda y una sola de frente. Nosotros seguimos de frente pir un ciclista y acertamos. No están los calores para equivocarse. La mejor sombra de esta etapa la encontramos en una especie de área de descanso para caminantes y ciclistas y donde puede uno deleitarse leyendo la información acerca de la vía pecuaria que se está pisando. El camino sigue sin sombras y sin mucho desnivel hasta la población de Puebla de Sancho y a unos 3 km, entrando por unas vías de tren en deshuso, alcanzamos la población de Zafra. El albergue aun queda un poco lejos pues hay que avanzar por una gran y agotadora avenida. Por suerte el albergue, otro antiguo monasterio, alegra a uno sabiendo que va a descansar bien. A nosotros nos atendió, y muy bien, Hector que ya tenía referencias nuestras por el adelantado Jose. El casco histórico tiene un gran encanto y su iglesia un campanario que deja boquiabierto de solo mirar arriba. Después de cenar nos tomamos algo en la Plaza Grande donde el ambiente crecía a la par de la puesta del sol.
Un dato importante es que el albergue a partir de abril cierra los lunes y martes.
Rulo, veo que lo están pasando de miedo. Envidia sana. Animo y fuerza.
ResponderEliminarSe ve un lugar precioso! Qué tal para ir un fin de semana?
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